Las consecuencias del cambio climático van más allá del daño a la tierra,
porque impacta directamente a tu salud al fomentar el desarrollo de enfermedades infecciosas, asegura un estudio publicado en
la revista Science.
En la investigación se destaca que la pérdida de
biodiversidad favorece la transmisión de patógenos, los cuales son los principales detonadores de enfermedades como:
1.Dengue
2.Paludismo o malaria
3.Cólera
4.Diarrea
5.Desnutrición
6.Estrés térmico
7.Hipotermia
8.Asma
9.Tracoma (infección ocular que causa ceguera)
10.Enfermedades cardíacas y respiratorias
La Organización Mundial de la Salud (OMS) detalla
que con el cambio climático se ha incrementado el número de muertos por olas de calor e inundaciones.
No obstante,
señala que los efectos son más notorios en las poblaciones
vulnerables como jóvenes, adultos mayores y quienes padezcan ya alguna
enfermedad.
Por ello, es muy importante que cuides el planeta con
acciones que pueden mejorar tu salud como la utilización de bicicleta , realizar actividades físicas, utilizar más
la energía natural y evitar el desperdicio de agua. Y
tú, ¿cómo cuidas a la Tierra?
Gripe
Aviar. Escucharás decir que no se debe al calentamiento del Planeta,
pero lo cierto es que las alteraciones climáticas afectan a las
migraciones de las aves. La cepa H5N1 puede corre el riesgo de
transmitirse a las personas.
Ébola.
Se da en África y es fruto del contacto con los monos. No tiene cura y
también se relaciona con las variaciones de lluvia.
Tuberculosis.
La sufren 10 millones de personas cada año en el mundo. El cambio
climático puede favorecer el contacto entre animales y favorecer la
transmisión. Esta enfermedad la sufren humanos, leones, búfalos y otros
animales salvajes.
Peste.
La infección de está mítica enfermedad se transmite por la mordedura de pulgas
y ratas. Entre personas se transmite por vía aérea.
Fiebre
amarilla. El aumento de las lluvias y los continuos cambios de
temperatura favorecen la aparición de los mosquitos que transmiten esta
enfermedad, concentrada en África y América del Sur. Hay vacuna contra
esta enfermedad.
Enfermedad
del sueño. Transmitida por la conocida mosca tsé-tsé. Hay estudios que
afirman que los cambios de temperatura afectan a la distribución de la
mosca y facilitan la expansión de esta enfermedad.
Cólera.
Esta enfermedad se transmite por el agua y por los alimentos que están
contaminados. Si sube la temperatura del agua, se favorece la infección,
lógicamente.
Parásitos
intestinales. En el agua viven continuamente bacterias y parásitos de
todo tipo. Pues bien, con el aumento de temperatura propiciado por el
cambio climático, estos parásitos vivirán más tiempo, con lo que podrán
contagiar a más personas.
México es un país impredecible respecto a su clima. Podemos
despertar con una mañana fría y unas horas después hay un ambiente caluroso.
Aunque estamos acostumbrados a lidiar con ello, es recomendable prevenir
enfermedades por cambios de clima.
Para el médico Martín Efrén Yáñez, de la Asociación Médica
Gustavo Baz Prada del Estado de México, es indispensable aplicar un sistema
práctico y fácil de recordar que resume los puntos primordiales para la
prevención y cuidados de las enfermedades a causa de la variación del clima.
Atiende estos pilares básicos
Este sistema lo integran cuatro pilares relevantes a
vigilar: Alimentación, Mantenimiento, Asistencia y Evasión (AMAE).
Estos ayudan al cuerpo a crear defensas para combatir las
enfermedades, vigilar estrechamente algún síntoma, así como contribuir a no
dañar el ambiente para que así evitar enfermar”, explica Efrén Yáñez.
1. Alimentación: Es importante complementarla con productos
que contengan vitaminas A, C y D. Beber al menos dos litros de agua al día,
consumir verduras y frutas que contengan los cítricos esenciales para el
cuerpo, tales como la naranja, mandarina, guayaba, zanahoria, tomate, papaya
y limón.
Verifica la caducidad de los productos que consumes
comúnmente. En días de calor, cuidar que alimentos como pescado, carnes o
enlatados los conserves en un lugar fresco y sin algún riesgo.
Recuerda hacer divertida la alimentación de tus hijos,
mediante juegos, decoración de los platillos o incluir algún ingrediente extra
que les guste. Esto aporta una nutrición sana y agradable.
2. Mantenimiento: Revisar la temperatura de los pequeños es
muy conveniente, en especial si presentan algún síntoma de gripe o malestar
físico. Una recomendación valiosa para defender a los niños de las variaciones
del clima es usar lo menos posible los calentadores o ventiladores, abrigarse
adecuadamente al salir a la calle y lavarse las manos al llegar de la calle,
antes de comer y después de ir al baño.
3. Asistencia: Ir a una revisión al médico periódicamente
para saber si existe alguna molestia provocada por los cambios del clima, es
una medida de defensa, así como evitar auto medicarse.
4. Evasión: Contaminar el ambiente, quemar llantas, hacer
fogatas, utilizar cohetes y fumar en casa o en lugares cerrados donde haya
niños, comer fuera de casa o en lugares insalubres, son, en muchos de los
casos, un factor para contraer enfermedades respiratorias, además de causar
irritaciones o infecciones estomacales. Evitar estas actividades ayudará de
manera importante, no sólo a tu familia, también al ambiente que te rodea.
La salud de los pequeños es lo más importante. Siguiendo los
cuatro puntos de éste esquema de prevención no sólo evitarás enfermedades en
tus hijos, sino que contribuirás a un buen hábito de alimentación. Estos son
elementos para combatir los cambios de temperatura y el contagio de ciertos
padecimientos. ¡Recuerda los pilares de la AMAE!
Tener buena salud mental puede hacer la vida más
agradable. También puede promover una mejor salud y resistencia física. Debes
cuidar de tu cuerpo y mente para ser realmente saludable.
Ejercita tu cuerpo.
Cuando experimentas estrés, el cerebro produce hormonas que
le indican al cuerpo que se prepare para responder a una amenaza. El estrés
severo puede comprometer la salud mental y provocar síntomas físicos.Una
buena forma de controlar el estrés es a través del ejercicio.
El ejercicio y la actividad física pueden aliviar los
músculos tensos.
El ejercicio también hace que el cuerpo libere endorfinas.
Las endorfinas son neurotransmisores que te hacen sentir bien e inhiben la
respuesta corporal al estrés. También mejoran el estado de ánimo y te ayudan a
sentirte más calmado.
Prueba distintas actividades para encontrar una que
disfrutes. Algunas buenas actividades son: yoga, caminata, baile y deportes que
ayudan a bombear el corazón.
Cuando te sientes estresado, podrías verte tentado a salte arte
el ejercicio porque es una cosa más que debes hacer. Sin embargo, los
beneficios serán evidentes a largo plazo.
Come bien.
La dieta y los hábitos alimenticios adecuados también ayudan
a reducir el estrés. En especial, ten en cuenta los siguientes consejos:
Limita tu consumo de cafeína y alcohol. Mucho de cualquiera
de estas sustancias puede promover ansiedad. Más de una o dos bebidas
alcohólicas al día puede hacer que te sea difícil lidiar con el estrés.
Haz que la hora de comer sea una experiencia tranquila y
relajada. No comas apurado.
No comas en exceso. Evita usar los alimentos como una forma
de lidiar con el estrés.
Algunos
alimentos contienen nutrientes que ayudan al cuerpo a controlar el estrés. Específicamente,
los aguacates, los plátanos, el té, los granos enteros, los pescados grasos,
las zanahorias, los frutos secos, el yogur y el chocolate contribuyen a
controlar el estrés.
Duerme lo suficiente.
Dormir es el momento en el cual el cuerpo se repara y
procesa el estrés del día. Es el momento en el cual el cerebro se relaja.
También permite que el cuerpo se relaje después de haber usado sus músculos
tensos durante el día.
El sueño actúa como el botón de reinicio del nivel de
estrés. Ayuda a evitar graves respuestas al estrés, como la ansiedad.
Es importante que duermas lo suficiente y que tu sueño sea
de buena calidad.
Para reducir el estrés, duerme 6 a 8 horas cada
noche.
Practica la meditación consciente.
La meditación consciente es la meditación que requiere que
te enfoques en el momento presente. Practicar la meditación consciente te lleva
a concentrarte simplemente en estar en un lugar y no hacer nada más en el
momento.
Puedes
meditar durante 30 minutos al día ,primero busca un lugar tranquilo donde no te van a
interrumpir. Siéntate cómodamente y presta atención a tus pensamientos. Déjalos
pasar por tu mente, los cuales van y vienen de tu conciencia.
Centra toda tu atención en el momento presente y presta
atención a tu respiración. Nota lo que ves, oyes y sientes.
Nota en que parte
del cuerpo se concentra la tensión. Reconoce los pensamientos, preocupaciones o
emociones que surgen y luego déjalos ir.
Alimentación saludable: la clave
para conservar una buena salud
Adquirir malos hábitos alimenticios
es muy fácil cuándo no somos conscientes de la importancia de los nutrientes,
las vitaminas y los minerales que el cuerpo necesita para mantenerse saludable.
Una correcta alimentación es
aquella que no excluye ningún grupo de alimentos sino que encuentra un
equilibrio en la combinación de los mismos.
Cómo madres, el principal reto es
que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes por medio de una alimentación
balanceada, y para que esto pase debemos empezar a darles ejemplo.
Si tu alimentación es deficiente la
de tu hijo también lo será.Conoce lo que le aporta cada grupo alimenticio a
nuestro cuerpo para poder realizar comidas más variadas y saludables:
1. Las frutas y los vegetales: son
alimentos ricos en vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes (protegen las
células de la oxidación).Deben consumirse al menos cinco porciones de fruta y
verduras al día para mantenernos libres de enfermedades y conservar un peso
adecuado.
2. Carnes, pescados y lácteos: son
los alimentos que nos brindan las proteínas necesarias para la formación y la
reparación de los tejidos del cuerpo, así como las vitaminas y el hierro.
Evita la grasa en la carne y en la
leche y trata de consumir pescado una vez a la semana.
3. Legumbres y cereales: son el
sustento de toda alimentación saludable. Nos proporcionan los carbohidratos y
las proteínas que nos dan energía.Dentro de este grupo se encuentra el arroz, el
pan, la yuca, el plátano, los garbanzos y las pastas, entre otros.
Buenas prácticas alimenticias
Sigue estas recomendaciones para
tener una alimentación más saludable y una mejor calidad de vida:
- Lava los alimentos muy bien antes
de prepararlos, especialmente los vegetales y las frutas, pues durante su
cultivo están expuestos a plagas y bichos.
- Come cinco veces al día en
porciones moderadas, en vez de comer grandes cantidades dos veces, esto ayuda a
la correcta digestión y asimilación de los alimentos.
- Toma dos litros de agua al día
para mantener la hidratación del cuerpo.
- Evita el consumo de alimentos
enlatados y con muchos conservantes.
- Dedica tiempo para masticar bien
los alimentos, así favoreces la digestión y absorbes mejor los nutrientes.
- Come en familia, esto también
hace parte de una alimentación saludable. No comas parado ni viendo televisión.
Lo que no debes hacer
Conoce los hábitos más inadecuados
y comienza a cambiarlos.
- No te cases con un solo tipo de
comida, prueba mezclando colores y sabores para hacer de tu alimentación algo
más divertido.
- No reutilices el aceite de cocina
más de dos veces porque pierde sus propiedades y libera sustancias tóxicas para
el organismo.
- No hagas dietas sin la asesoría
de un especialista. Realiza ejercicio diario y busca la ayuda de un
nutricionista.
- No suprimas ninguna de las 3
comidas principales del día, todas son necesarias para mantener tu cuerpo
activo.
- No abuses de la grasa ni de los
azúcares para evitar problemas de diabetes y colesterol.
De una buena alimentación depende
tu calidad de vida y la de tu familia. La comida balanceada te ayuda a combatir
enfermedades, mejora el rendimiento de tu cuerpo, favorece el crecimiento sano
de los niños y evita la aparición de problemas de obesidad.
La salud se concibe como la posibilidad que tiene una
persona de gozar de una armonía biopsicosocial, en interacción dinámica con el
medio en el cual vive para eso se debe realizar:
Ejercicio físíco
La práctica regular de actividad física en cualquier edad
produce un bienestar y mejora tanto en el estado de ánimo como físicamente.
Es cualquier movimiento corporal repetido con el propósito de conservar la salud o mejorarla. A menudo también es dirigido hacia el mejoramiento de la capacidad atlética o la habilidad.
Se debe practicar con mesura y de forma equilibrada,
prestando atención a los cambios físicos internos para aprender a comprender la
relación causa-efecto entre el movimiento físico concreto y su efecto directo
con los cambios internos percibidos.
Recomendable porque puede llevar a un desgaste físico de
ciertas partes del cuerpo. Por eso, cabe insistir en el equilibrio de fuerzas,
tanto internas como externas, y a ello ayuda el auto conocimiento mediante un
crítico auto análisis (auto exámenes de conciencia mientras se desarrolla la
actividad física).
Es necesario para una salud equilibrada; además, debe
complementarse con una dieta equilibrada y una adecuada calidad de vida. Sus
beneficios pueden resumirse en los siguientes puntos:
_ Aumenta la vitalidad, por lo que proporciona más energía y
capacidad de trabajo;
_Auxilia en el combate del estrés, ansiedad y depresión;
_Incrementa autoestima y auto imagen; además sus factores son:
_Mejora tono muscular y resistencia a la fatiga;
_Facilita la relajación y disminuye la tensión; quema
calorías, ayudando a perder peso excesivo _Mantenerse en el peso ideal;
_Ayuda a conciliar el sueño;
_Fomenta la convivencia entre amigos y familiares, además de
dar la oportunidad de conocer gente;
_Reduce la violencia en personas muy temperamentales.
Hola en este blog les hablare sobre las enfermedades que se producen por el cambio climático, pero primero les hablare un poco sobre la salud ya que es importante mantenerla en buen estado y así nos prevenimos de enfermedades que se producen ya sea dentro o fuera del cuerpo.
La salud es un estado de bienestar
o de equilibrio que puede ser visto a nivel subjetivo (un ser humano asume como
aceptable el estado general en el que se encuentra) o a nivel objetivo (se
constata la ausencia de enfermedades o de factores dañinos en el sujeto en
cuestión). El término salud se contrapone al de enfermedad, y es objeto de
especial atención por parte de la medicina y de las ciencias de la salud.
La
salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente
la ausencia de enfermedad o dolencia, según la definición presentada por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en su constitución aprobada en 1948.También
puede definirse como el nivel de eficacia funcional o metabólica de un
organismo tanto a nivel micro (celular) como a nivel macro (social). En 1992 un
investigador amplió la definición de la OMS, al agregar: "y en armonía con
el medio ambiente".
la salud ha sido considerada no como un estado abstracto,
sino como un medio para llegar a un fin, como un recurso que permite a las
personas llevar una vida individual, social y económicamente productiva. La
salud es un recurso para la vida diaria, no el objetivo de la vida. Se trata de
un concepto positivo que acentúa los recursos sociales y personales, así como
las aptitudes físicas.
La
salud se mide por el impacto que una persona puede recibir sin comprometer su
sistema de vida. Así, el sistema de vida se convierte en criterio de salud.
Existe también la salud mental, la cual se caracteriza por
el equilibrado estado emocional de una persona y su auto aceptación (gracias al
auto aprendizaje y al auto conocimiento); en términos clínicos, es la ausencia de
cualquier tipo de enfermedad mental.